Si estás planeando un viaje a Los Ángeles y Las Vegas, seguro que te preguntas cómo organizarlo para aprovechar al máximo el tiempo y disfrutar de lo mejor de cada ciudad.
Con este itinerario de 10 días por Los Ángeles te llevo por lo más destacado de las dos ciudades.
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Nosotros volamos desde Barcelona a Los Ángeles con la aerolínea Level, que sale muy bien de precio. Al llegar, tomamos un taxi desde el Aeropuerto Internacional de Los Ángeles hasta el motel donde nos alojamos el primer día. Aunque también puedes optar por el FlyAway Bus para ir al centro de la ciudad si prefieres una opción más económica.
Este motel está cerca del aeropuerto, lo que está muy bien si llegas tarde o tienes un vuelo temprano. No es un motel de lujo, pero está bien para descansar después de un largo día, y la relación calidad-precio es muy buena.
Día 1 en Los Ángeles
En este primer día en Los Ángeles, sabíamos que queríamos turistear por el centro de la ciudad, por lo que decidimos empezar por uno de los edificios más famosos de Los Ángeles, el Walt Disney Concert Hall.
Aunque es conocido por ser sede de la Orquesta Filarmónica de Los Ángeles, puedes visitarlo incluso sin entrar a un concierto. Si tienes tiempo, te recomiendo hacer una visita guiada para entender la historia del lugar, ya que es muy interesante cómo se construyó y la función de cada parte del edificio.
Justo al lado se encuentra The Broad Museum, que también es gratis. Este museo cuenta con una colección enorme de arte contemporáneo, y aunque la entrada es gratuita, suele haber bastante cola para acceder, por lo que si quieres evitarla, te recomiendo comprar la entrada online con antelación.
A la hora de comer, uno de los lugares que más nos recomendaron era el Grand Central Market, donde probamos los tacos de Guerrilla Tacos. Es un mercado que tiene una oferta muy variada de comida, desde platos mexicanos hasta opciones más internacionales.
Tras comer, caminamos un poco por Olvera Street, una de las zonas más antiguas de Los Ángeles. En esta calle, puedes ver las influencias mexicanas, desde las tiendas de souvenirs hasta los puestos de comida. ¡Es como un pequeño rincón de México en medio de la ciudad!
Ya por la tarde, no podíamos dejar de visitar el Observatorio Griffith. Las vistas de Los Ángeles son simplemente espectaculares desde aquí. Además, el recorrido hasta el observatorio es muy bonito y se puede hacer caminando, si te gusta caminar. Desde el mirador, tienes una panorámica muy buena de la ciudad y el famoso cartel de Hollywood.
Día 2 en Los Ángeles
Este día decidimos escapar de la ciudad y nos fuimos a pasear por la costa.
El día comenzó temprano para aprovechar al máximo. Primero, nos dirigimos a Santa Mónica, uno de los lugares más famosos de Los Ángeles.
El Santa Monica Pier es famoso por su noria, el acuario, los juegos de feria y la Playland Arcade. Pero lo mejor de todo es el ambiente que se respira.
Si tienes suerte, puedes hasta ver delfines saltando en el océano, ¡y no exagero!
Después de un buen rato en el muelle, nos fuimos a caminar por la Third Street Promenade, una calle llena de tiendas y restaurantes. Si te gustan las compras o simplemente disfrutar de un paseo, esta es una de las mejores calles para hacerlo.
Al mediodía, nos dio hambre, así que decidimos ir a The Butcher’s Daughter, un restaurante que ya nos habían recomendado varias veces. Es perfecto para una comida sana, con opciones vegetarianas y veganas. Pedimos un bowl de acai y unos tacos vegetarianos que estaban de lujo.
Por la tarde, tocaba explorar Venice Beach, que está justo al sur de Santa Mónica. Aquí el ambiente es completamente diferente: skaters, artistas callejeros….
Venice Beach tiene algo mágico, con su muscle beach, donde los culturistas entrenan al aire libre, y la famosa Venice Beach Boardwalk, llena de tiendas y cafeterías.
Tras pasar la tarde allí, decidimos recorrer los Venice Canals, una pequeña zona de canales inspirada en los de Venecia.
Es ideal para hacer una caminata por las coloridas casas junto al agua, y si tienes suerte, puedes ver hasta patos nadando por los canales.
Para la cena, optamos por In-N-Out Burger, una de las cadenas de hamburguesas más famosas de California. Si eres fan de las hamburguesas, no te puedes perder este clásico.
Día 3 en Los Ángeles
El tercer día en Los Ángeles nos dirigimos al LACMA, Los Angeles County Museum of Art, que es uno de los museos más conocidos de Los Ángeles.
El LACMA es enorme y tiene colecciones de arte tanto antiguo como contemporáneo. Lo que más nos sorprendió fue la variedad de exposiciones.
Además, no puedes dejar de ver la famosa instalación Urban Light, que se ha convertido en uno de los puntos más fotografiados de la ciudad. Son más de 200 farolas que se encienden por la noche.
Al salir del LACMA, nos fuimos a caminar por el cercano Museo de Arte Contemporáneo. Aquí puedes ver trabajos de artistas como Jackson Pollock, Roy Lichtenstein y muchos otros. Lo genial de este museo es que está menos saturado que el LACMA, por lo que pudimos disfrutar de las exposiciones con algo más de tranquilidad.
A la hora de comer, decidimos probar Pizzana, que se encuentra en Brentwood. Este sitio es famoso por su pizza napolitana. Nos pedimos una pizza de tomate, mozzarella y albahaca fresca, pero también tienen opciones con sabores más innovadores, como la pizzana con burrata y trufa. Acompañamos la comida con una limonada fresca que nos apetecía muchísimo.
Por la tarde, nos acercamos al The Getty Center, que está un poco más alejado, pero merece muchísimo la pena. Este museo está situado en las colinas de Brentwood y ofrece unas vistas preciosas de la ciudad. Paseamos por sus jardines, disfrutamos de sus exposiciones y, al final, nos quedamos un rato en su terraza.
Para cenar, optamos por Bestia, sí, otro italiano. Este restaurante se encuentra en Arts District, una zona muy de moda. Pedimos una pasta fresca con ragú de ternera y una pizza de prosciutto.
Tras la cena, decidimos dar un paseo por el Arts District y descubrir algunos de los murales de arte urbano que se encuentran por las paredes de los edificios.
Día 4 en Los Ángeles – Las Vegas
Hoy nos levantamos temprano, ya que era el día en que Las Vegas nos esperaba. Si bien Los Ángeles es una ciudad llena de cosas por hacer, también es un buen punto de partida para escaparse unos días a Las Vegas, y como teníamos tres días para vivir esta experiencia, decidimos hacer el viaje en bus, aprovechando que la empresa Greyhound hace trayectos baratos.
El trayecto en bus de Los Ángeles a Las Vegas dura aproximadamente 5 horas, dependiendo del tráfico, así que la mañana se nos pasó rápidamente. El bus es bastante cómodo y hay aire acondicionado, lo que fue un alivio, ya que fuera el calor del desierto californiano ya se hacía notar.
Al llegar a Las Vegas, el primer impacto es brutal. Las luces, la música, la gente… Nos alojamos en el Excalibur Hotel & Casino, un hotel temático con la forma de un castillo medieval. Este hotel es uno de los más emblemáticos de Las Vegas y, aunque es un poco más antiguo que otros en la Strip, es muy económico. Además, la ubicación es excelente, justo en el corazón de la Las Vegas Strip, por lo que estamos cerca de todo lo que queríamos ver.
Una vez que dejamos nuestras cosas en el hotel y nos instalamos, decidimos salir a explorar The Strip. La Las Vegas Strip es una de las avenidas más famosas del mundo, llena de resorts, casinos, tiendas y una oferta enorme de entretenimiento.
Nos sorprendió la fuente del Bellagio, que ofrece espectáculos de agua y música cada media hora, ¡y la verdad que es uno de esos momentos que no te puedes perder!
A la hora de la comida, decidimos probar un restaurante dentro de uno de los hoteles más conocidos, The Buffet at Wynn. Aunque el precio es algo elevado, ya que cuesta alrededor de 50$ por persona, si eres de los que disfruta comiendo, este es el lugar ideal para probar todo lo que se te antoje.
Después de comer, nos dirigimos a la famosa Fremont Street Experience, una calle peatonal que está en el centro de Las Vegas. Aquí se encuentran muchos de los casinos más antiguos, y la zona tiene un aire retro muy chulo. Lo que más llama la atención es la pantalla gigante en el techo, que proyecta videos y espectáculos visuales acompañados de música.
Por la tarde, decidimos seguir explorando The Strip, pero también quisimos aprovechar para entrar a algunos de los casinos más famosos, como el Caesars Palace o el MGM Grand. Aunque no somos de jugar, el ambiente dentro de los casinos es único. Si tienes suerte, incluso puedes ganar algo, pero nosotros preferimos disfrutar del ambiente.
La noche llegó rápidamente, y para cenar decidimos ir a Giada, un restaurante italiano de la famosa chef Giada De Laurentiis que se encuentra en el The Cromwell Hotel. Aquí la comida es una mezcla de cocina italiana y californiana, y tiene unas vistas espectaculares de The Strip. Pedimos una pasta fresca y unas albóndigas que estaban riquísimas.
Después de la cena, nos dirigimos de vuelta al Excalibur Hotel & Casino para descansar un poco antes de la noche. Sin embargo, no podíamos dejar pasar una visita a The High Roller, la rueda de observación más grande del mundo, que se encuentra en el The LINQ Hotel. Las vistas nocturnas de la ciudad desde lo alto son simplemente impresionantes, y es uno de esos momentos en los que puedes ver Las Vegas desde una perspectiva diferente.
Día 5 en Los Ángeles – Las Vegas
Hoy comenzamos el día con energía, porque Las Vegas nunca duerme, y queríamos aprovechar cada minuto. Como siempre, nos levantamos temprano para empezar el día, ya que había muchas cosas que ver y hacer.
La mañana comenzó con un desayuno relajado en el Excalibur Hotel & Casino, donde nos recargamos de energía. Lo primero en nuestra lista era el Neon Museum, también conocido como el Museo del Neón. Este museo se encuentra un poco alejado de la Strip, pero hay transporte público que te deja cerca.
El Neon Museum es un lugar donde se pueden ver los antiguos carteles de neón que marcaron la historia de Las Vegas. Es al aire libre, así que estarás rodeado de enormes letreros vintage de casinos y hoteles históricos, muchos de los cuales ya no existen.
Después, nos dirigimos a uno de los cafés más populares entre los locales, Vesta Coffee Roasters, en el barrio de Arts District. Nos pedimos un par de flat whites y una pastelito de almendra.
A la hora del almuerzo, decidimos probar un sitio local muy popular, Lotus of Siam, que se encuentra un poco alejado de la Strip, pero accesible en transporte público. Pedimos unos noodles de cerdo, pad thai y un curry rojo, y la verdad es que la comida fue espectacular.
Después, nos dirigimos al The Venetian Resort. The Venetian es famoso por sus canales interiores y góndolas, pero también tiene una de las mejores opciones de compras en la Strip. Decidimos pasear por las tiendas y al final terminamos en el Piazza San Marco, una plaza interior dentro del hotel, que imita a la famosa plaza de Venecia. Aquí, puedes ver una réplica de la Campanile di San Marco, escuchar música en vivo, y disfrutar del ambiente.
Por la tarde, nos dirigimos a The LINQ Promenade, una zona peatonal abierta que conecta con la High Roller. Como no queríamos volver a subir, decidimos pasear por el LINQ Promenade.
A la hora de la cena, probamos algo diferente y fuimos a Bouchon, un restaurante francés que se encuentra dentro del The Venetian Resort.
Por la noche, decidimos dar un paseo por The Strip. Aunque la Strip es conocida por sus casinos, también tiene bares y tiendas interesantes para explorar. Aprovechamos para ir al Skyfall Lounge, en el Delano Hotel, para disfrutar de un cóctel con vistas espectaculares de la ciudad.
Día 6 en Los Ángeles – Las Vegas
Nos levantamos un poco más tarde, ya que el día anterior fue bastante intenso. Empezamos con un desayuno relajado en el Excalibur Hotel, donde decidimos probar el buffet de desayuno. Hay opciones para todos los gustos: desde tortitas y huevos revueltos hasta opciones más saludables.
Después, nos dirigimos al Fashion Show Mall, que está en la Strip y es uno de los centros comerciales más grandes de Las Vegas. Aquí hay una variedad de tiendas de lujo como Louis Vuitton, Gucci y Chanel, así como opciones más accesibles como Zara o H&M. Si te gustan las compras, este es un lugar perfecto para pasar la mañana. Nosotros no queríamos gastar demasiado, pero aprovechamos para darnos algún que otro pequeño capricho.
Después de las compras, nos dirigimos a The Bellagio para disfrutar de sus jardines. El Jardín Botánico del Bellagio es una maravilla. Cada temporada, el jardín cambia su decoración. Nos pasamos un rato caminando entre las flores y las esculturas de arte, disfrutando de la tranquilidad de este rincón en medio de la ciudad.
Después de comer, nos dirigimos a uno de los lugares más populares de Las Vegas, el Hard Rock Hotel. Aunque el Hard Rock Hotel ha cambiado de ubicación recientemente, la tienda Hard Rock sigue siendo uno de los sitios de referencia en la Strip. A mí me encanta pasear por dentro para ver todos los cuadros con ropas, guitarras, púas, etc de todos los grupos famosos que tienen en los diferentes Hard Rocks.
A pocos pasos de allí, está la tienda de M&M’s. Esta tienda de varios pisos tiene todo lo relacionado con M&M’s, desde figuras gigantes de los personajes, hasta una gran variedad de chocolates y productos exclusivos de M&M’s que no puedes encontrar en ningún otro lugar. No pudimos resistirnos a comprar un par de bolsas con sabores que nunca habíamos visto antes.
A la hora del almuerzo, decidimos probar el Shake Shack. Pedimos un par de hamburguesas ShackBurger y unas patatas fritas con queso.
Por la tarde, decidimos hacer algo realmente icónico en Las Vegas, ver un espectáculo. Después de investigar un poco, nos decidimos por «O» del Circo del Sol. El espectáculo tiene lugar en un teatro acuático dentro del Bellagio y es una mezcla de acrobacias, baile y efectos especiales, todo realizado en una piscina gigante.
Después del espectáculo, decidimos dar un paseo por el Paris Las Vegas para ver su famosa réplica de la Torre Eiffel iluminada. Subimos al mirador de la torre y pudimos ver la ciudad iluminada por todas partes.
Luego fuimos al Flamingo, un hotel que tiene flamencos reales en el jardín. Además, el hotel tiene una zona con sillas flotantes junto a la piscina, lo que lo convierte en un sitio ideal para relajarse.
Desde allí, caminamos hasta el New York-New York, otro de los hoteles temáticos más conocidos. Este hotel reproduce la famosa ciudad de Nueva York, con una réplica de la Estatua de la Libertad a la entrada y sus rascacielos. Lo que realmente nos sorprendió fue la montaña rusa que pasa por el exterior del hotel, y aunque no subimos, ¡estaba llena de gente!
A continuación, nos dirigimos al Treasure Island, que es famoso por su temática de piratas. La entrada está decorada con enormes estatuas de piratas y barcos, y el hotel cuenta con un espectáculo gratuito en el exterior, donde unos piratas luchan por el tesoro mientras hacen acrobacias y disparos de cañón. Aunque no tuvimos tiempo de ver el show en vivo, nos divertimos mucho explorando el vestíbulo y las tiendas temáticas del hotel.
Cada hotel en la Strip tiene su propia personalidad, y eso es lo que más nos gustó de Las Vegas: nunca te cansas de ver algo nuevo.
Para la cena, decidimos algo más económico y fuimos a Pizza Rock, un restaurante conocido por su pizza al estilo neoyorquino. Probamos una Margherita y una Pepperoni, ambas excelentes.
Día 7 en Los Ángeles – Las Vegas
Hoy es el día de despedirnos de Las Vegas y tomar el camino de vuelta a Los Ángeles.
Como nuestro bus hacia Los Ángeles saldría por la tarde, no teníamos prisa. Nos tomamos el tiempo para disfrutar de un desayuno más tranquilo, sin muchas prisas, en el buffet del hotel.
Decidimos ir a un lugar que nunca habíamos probado antes, Las Vegas Mini Gran Prix. Si te gustan los karts y las carreras, este es el lugar perfecto para pasar un rato divertido. Es una pista de karts para adultos y niños, donde puedes competir con otros para ver quién es el más rápido. Fue una forma divertida de pasar la mañana, ¡y nos desahogamos con un poco de adrenalina antes del largo viaje de regreso!
Tras la carrera, ya teníamos hambre, así que decidimos ir a Hash House A Go Go. Este sitio es famoso por sus platos enormes. Pedimos unos huevos revueltos con tocino y un par de sus famosas tortitas que estaban deliciosas y tan grandes que no pudimos terminarlas.
Aprovechamos para dar un paseo corto por The Mirage, donde decidimos explorar su famoso volcán artificial. El espectáculo gratuito de las erupciones del volcán tiene lugar cada noche, pero por la mañana el lugar es tranquilo y bonito para pasear.
Antes de salir hacia la estación de autobuses, decidimos hacer una última parada para comer en Luv-It Frozen Custard, un sitio conocido por sus postres. Probamos un helado congelado con toppings y un batido de vainilla.
Finalmente, nos dirigimos hacia la estación de autobuses para tomar el Greyhound de regreso a Los Ángeles.
El viaje pasó rápido, y al llegar a Los Ángeles, tomamos un taxi hacia el hotel para descansar después de esta aventura increíble en Las Vegas.
Día 8 en Los Ángeles
Comenzamos el día temprano en el Hollywood Boulevard. Lo primero que vimos fue, por supuesto, el famoso Paseo de la Fama. Mientras caminábamos por la acera, nos encontramos con las estrellas de famosos como Marilyn Monroe, Michael Jackson, Elvis Presley y muchos más.
Desde allí, nos dirigimos al Teatro Chino TCL. Este es el lugar donde se realizan las premieres de las grandes películas y donde puedes ver las huellas de manos y pies de famosos como Tom Hanks y John Wayne. Si tienes tiempo, puedes hacer un recorrido guiado por el teatro para conocer más sobre su historia y su importancia en la industria del cine.
A unos pasos del Teatro Chino, nos encontramos con el Hollywood & Highland Center, un centro comercial de varios pisos. Aquí es también donde se encuentra el Dolby Theatre, sede de los Oscar. Aprovechamos para dar un paseo por las tiendas y disfrutar de las vistas del Cartel de Hollywood desde uno de los miradores del centro comercial.
Para la comida, decidimos comer en Musso & Frank Grill. Probamos el famoso Filete Musso y una ensalada César.
Después de comer, nos dirigimos al Museo Madame Tussauds Hollywood, uno de los museos de cera más famosos del mundo. Aquí pudimos ver figuras de cera de famosos como Leonardo DiCaprio, Taylor Swift o los Beatles. No es algo que no te puedas perder, pero la verdad que yo me lo pasé muy bien haciéndome fotos con todas las figuras.
A continuación, caminamos hasta el Guinness World Records Museum, justo al lado de Madame Tussauds. En su interior, encontramos un montón de récords sorprendentes, desde el hombre más alto hasta la colección de más discos de oro.
Si tienes tiempo, también puedes explorar el Hollywood Museum, que está lleno recuerdos de películas clásicas y modernas, incluyendo vestuarios originales, carteles y objetos históricos del cine.
Para la cena, nos dirigimos a The Hollywood Burger, un sitio muy famoso por sus hamburguesas gourmet. Aquí nos pedimos una hamburguesa con queso cheddar y bacon y batata frita.
Terminamos el día con una visita al Observatorio Griffith. Aunque lo habíamos visitado antes durante el día, las vistas nocturnas de Los Ángeles son otro mundo.
Desde aquí, pudimos ver las luces de la ciudad y el famoso Cartel de Hollywood iluminado. Este es un lugar increíble para cerrar el día.
Día 9 en Los Ángeles
Comenzamos el día en Beverly Hills con un desayuno en The Griddle Café, un lugar conocido por sus tortitas y gofres.
Después, nos dirigimos a Rodeo Drive, la calle de compras más exclusiva de Los Ángeles. Aquí encontramos las tiendas de lujo más famosas del mundo, como Chanel, Gucci, Louis Vuitton y muchas más. Si bien no compramos nada, el paseo por esta zona es muy entretenido.
Para el almuerzo, fuimos a Spago Beverly Hills y pedimos una ensalada de atún y pollo a la parrilla.
Por la tarde, nos dirigimos a Malibú. Como no contamos con coche, tomamos el transporte público para llegar. Desde Santa Mónica, se puede tomar el Autobús 534 o el Autobús 535, que son directos hacia Malibú. La tarifa es muy económica y el viaje es cómodo.
La primera parada fue en Zuma Beach, una de las playas más tranquilas de la zona. Pasamos un rato relajándonos, disfrutando de las vistas y caminando por la arena. Si te apetece, también puedes alquilar una tabla de surf y disfrutar de las olas.
A continuación, decidimos pasear por Malibu Pier, donde pudimos disfrutar de una bebida mientras observábamos las vistas al océano.
Cenamos en el mismo Malibu Pier en el Malibu Farm Café disfrutando de vistas al mar.
Día 10 en Los Ángeles
Comenzamos el día visitando Chinatown, que es uno de los barrios más antiguos y fascinantes de Los Ángeles.
Empezamos en el Los Angeles Chinatown Central Plaza, donde encontramos varios templos, tiendas y mercados llenos de productos asiáticos. Aquí, puedes ver artículos como tés, especias y artesanías típicas. También pasamos por el famoso Dragon Gate, que es la entrada principal al barrio.
Si te interesa probar algo típico, puedes pararte en una tienda de té para degustar algunas variedades, o en un restaurante tradicional de dim sum para probar sus dumplings. Dim sum at The Empress Pavilion es un buen lugar si tienes tiempo y ganas de comer.
Desde Chinatown, nos dirigimos hacia Koreatown.
Aquí, decidimos pasear por Wilshire Boulevard. Si te interesa la gastronomía coreana, tienes Genwa Korean BBQ.
Para tomar un café o postre, nos dirigimos a uno de los cafés coreanos en Western Avenue, donde la cultura del café es muy popular. Cafe de Lala es un lugar perfecto para disfrutar de un latte de taro o de un bingsu, un postre de hielo raspado con frutas y leche condensada.
Tras explorar Koreatown, nos dirigimos a Little India, ubicado cerca de Downtown LA.
Aquí nos paramos en The India Sweets & Spices para comprar especias y productos tradicionales. En el área, hay muchos restaurantes que ofrecen curry y samosas, pero optamos por almorzar en Pondicheri, un restaurante que sirve platos indios con un toque creativo.
Para la última parada de nuestra jornada, nos dirigimos hacia Little Italy. Aquí decidimos caminar por las calles de Olvera Street, donde encontramos muchas tiendas con productos artesanales italianos, así como un mercado donde puedes comprar aceite de oliva, quesos y otros productos típicos de Italia. Nos sentamos en Cafe Gratitude, un restaurante relajado donde probamos un latte de avena y un croissant de almendra.
Finalmente, nos dirigimos al hotel a por nuestras maletas y después cogimos un taxi al aeropuerto. Asegúrate de salir con tiempo suficiente para llegar, el tráfico en Los Ángeles puede ser impredecible.
Gracias por seguirme en esta ruta de 10 días en Los Ángeles y Las Vegas. Si tienes alguna pregunta sobre el itinerario, recomendaciones adicionales o tips de viaje, ¡no dudes en dejarme un comentario!
¡Nos vemos en la próxima aventura!