Lisboa es una ciudad que atrapa, y aunque podrías pasar semanas explorándola, 48 horas bien organizadas pueden darte una visión de la ciudad muy buena.

Si vas a pasar un fin de semana en Lisboa, he montado este itinerario detallado para disfrutar Lisboa en dos días, con lo mejor que ver, dónde comer, cómo moverte y consejos para sacarle el máximo partido a esta escapada.

Consejo viajero: No olvides llevar un buen seguro de viaje, especialmente si vas a moverte por varias ciudades. Si coges el seguro de viaje conmigo a través de este enlace, tendrás un 5% de descuento en tu seguro.

Día 1: Lisboa

Empieza el día con un pastel de nata y café en la Pastelaria Alfama Doce o en Fábrica da Nata.

A mí, personalmente, me gusta más la Alfama Doce, es más económico y tienen una vitrina llena de diferentes dulces típicos portugueses que están buenísimos.

Recorre el barrio de Alfama

Alfama es el alma de Lisboa. Está repleto de callejones, cuestas, ropa colgando de los balcones y sonidos de fado saliendo de los locales.

Qué ver en Alfama:

  • Catedral Sé de Lisboa
  • Miradouro de Santa Luzia
  • Miradouro das Portas do Sol
  • Tiendas de cerámica, artesanía y bacalao

Castillo de San Jorge

La siguiente parada será el Castillo de San Jorge. Su fortaleza tiene vistas panorámicas de la ciudad en las que te podrás hacer una foto muy bonita.

La entrada de adulto cuesta unos 15€ y su horario es de 9:00 a 21:00 si lo visitas de marzo a octubre, y de 9:00 a 18:00 si lo visitas de noviembre a febrero.

Puedes sacar tu entrada allí o a través de su web oficial.

Te recomiendo reservar al menos 1h y media para visitar todo el castillo tranquilamente y sacarte fotos en su fortaleza.

Baixa Pombalina

Es el corazón neoclásico de Lisboa, reconstruido tras el terremoto de 1755. Camina por la Rua Augusta y sube al Arco da Rua Augusta para tener unas vistas panorámicas de la ciudad.

Elevador de Santa Justa

El elevador de Santa Justa es un ascensor de hierro forjado al estilo Eiffel que conecta con el barrio del Carmo. A mí parecer, las vistas valen la pena.

Plaza del Comercio

Es una plaza abierta al río que fue el antiguo Palacio Real. Aquí, puedes tomar algo en alguno de sus bares (aunque es un poco caro) o, si hace bueno, sentarte en las escaleras con un café para llevar y disfrutar de la tranquilidad y el solecito mirando al Tajo.

Reserva en una casa de fados como Clube de Fado o Tasca do Chico para cenar un bacalhau à brás, caldo verde o arroz de marisco.

Día 2 – Lisboa

Pastel de Belém

Empieza el día en la Antiga Confeitaria de Belém, donde hacen el pastel original con receta secreta desde 1837. ¡Te recomiendo comerlo caliente!

Monasterio de los Jerónimos

El Monasterio de los Jerónimos es Patrimonio de la UNESCO y es precioso. No te puedes ir de Lisboa sin hacerle una visita.

Puedes combinar la entrada con la Torre de Belém por unos 30€.

Torre de Belém y Monumento a los Descubrimientos

La Torre de Belém protegía la ciudad desde el siglo XVI. El monumento recuerda a navegantes como Vasco da Gama y Magallanes.

A la cabeza del monumento se encuentra Enrique el Navegante y las filas que descienden están las estatuas de héroes portugueses ligados a los Dscubrimientos.

LX Factory

Es una antigua zona industrial reconvertida en centro artístico, gastronómico y creativo. Aquí encontrarás tiendas, librerías, cafés, arte urbano y restaurantes.

Te recomienda pasar por la librería Ler Devagar, una de las más bonitas del mundo.

Subida a miradores

En esta parte de la ruta, vamos a subir a dos miradores que se encuentran a 30 minutos caminando el uno del otro para tener una visión de Lisboa de noche.

  • Mirador da Senhora do Monte: más alto y tranquilo
  • Mirador de São Pedro de Alcântara: con vistas al castillo

Tómate una ginjinha, licor de guindas típico, y disfruta del atardecer en Lisboa.

Cena en una taberna como Taberna da Rua das Flores o en el animado Time Out Market, donde puedes probar lo mejor de la cocina portuguesa.

Consejos para viajar a Lisboa

  • Transporte: compra la tarjeta Viva Viagem para usar metro, tranvía, tren y funiculares.
  • Tranvía 28E: este tranvía recorre todo el centro histórico. Móntate y úsalo como si fuera un autobús turístico.
  • Lisboa Card: si planeas entrar a muchos monumentos y usar el transporte público, te puede salir rentable.

Qué comer en Lisboa

  • Bacalhau à brás: bacalao con huevo, cebolla y patatas paja
  • Sardinhas assadas: en verano, a la parrilla y con pan
  • Caracóis: si vas en temporada de verano
  • Bifana: bocadillo de carne con mostaza
  • Arroz de marisco: caldoso, potente y muuuuy rico

Lisboa es una ciudad que mezcla lo nostálgico con lo moderno, lo pausado con lo vibrante. En 48 horas en Lisboa puedes recorrer sus barrios más famosos, probar su gastronomía y tener un pequeño acercamiento a esta ciudad portuguesa.

¡Seguro que te quedas con ganas más!

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