¿Tienes pensado visitar Oporto en 4 días? Con esta ruta aprovecharás tu viaje al máximo y no te perderás de esta bonita ciudad.

Oporto es una ciudad preciosa, tanto que es de las pocas que he repetido y que volvería a repetir. No sé si es por sus callejuelas o la tranquilidad de sentarte frente al río Duero y disfrutar del alboroto que inspira la ciudad, lo que sí que tengo claro es que te va a encantar y que seguro que piensas en volver como yo.

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Día 1 en Oporto

Comenzamos nuestra aventura en la ribera del río Duero, en la emblemática zona de la Ribeira. Este pintoresco barrio, con sus casas coloridas y balcones llenos de flores, es el corazón de Oporto y un excelente lugar para sumergirse en la atmósfera de la ciudad. Pasea por la Plaza de la Ribeira, un sitio declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, y déjate envolver por la música de los artistas callejeros y el bullicio de las terrazas.

Desde aquí, cruza el icónico Puente Dom Luís I, una impresionante estructura de hierro que conecta Oporto con Vila Nova de Gaia. El puente, diseñado por un discípulo de Gustave Eiffel, ofrece unas vistas espectaculares del río y de ambas ciudades.

En Vila Nova de Gaia, nos espera una de las experiencias más auténticas de Oporto: la visita a una bodega de vino de Oporto. Hay muchas opciones, pero Sandeman, Graham’s o Ferreira son algunas de las más populares.

En mi primer viaje a Oporto visite las bodegas Sandeman y en mi segundo viaje me decanté por Graham’s. A mí me gustó más la bodega Graham’s, durante la visita, aprenderás sobre el proceso de elaboración de este famoso vino y, por supuesto, tendrás la oportunidad de degustarlo. ¡Ten cuidado porque es un vino con bastante graduación!

En Vila Nova de Gaia, además de visitar una de las famosas bodegas de vino de Oporto, aprovecha para explorar los numerosos miradores que ofrecen vistas inigualables de la ciudad. El mirador del Jardim do Morro y el Monasterio da Serra do Pilar son paradas obligatorias para capturar las mejores fotos del skyline de Oporto.

Para finalizar la tarde, sube en el teleférico de Gaia, que te llevará de regreso al puente Dom Luís I con una vista panorámica impresionante de la ciudad al atardecer.

Para cenar, prueba uno de los platos más típicos de la gastronomía portuguesa: la francesinha. Este contundente sándwich relleno de carne, embutidos y cubierto con queso y una salsa picante es una delicia que debes probar. Te recomiendo el Café Santiago, famoso por servir una de las mejores francesinhas de la ciudad.

Día 2 en Oporto

Empezamos el segundo día con una visita a la icónica estación de tren de São Bento, famosa por sus impresionantes azulejos que narran la historia de Portugal. Desde allí, nos dirigimos a la Catedral de la Sé, uno de los monumentos más antiguos de la ciudad. La catedral, que data del siglo XII, combina estilos románico, gótico y barroco, y ofrece unas vistas panorámicas de la ciudad desde su claustro.

No olvides pasar por la Casa do Infante, un antiguo edificio medieval que hoy alberga un museo dedicado a la historia de Oporto. Desde allí, baja al Palacio de la Bolsa, un impresionante edificio neoclásico donde puedes admirar el magnífico Salón Árabe.

No puedes perderte la Torre de los Clérigos, uno de los símbolos más reconocibles de Oporto. Con sus 76 metros de altura, la subida a la torre puede ser un reto, pero las vistas desde la cima son espectaculares y merecen cada uno de los 225 escalones.

Si quieres, puedes pasarte por la librería más famosa de Portugal: la Livraria Lello. No te voy a negar que es muy bonita por dentro, pero creo que tiene más fama de la que se merece y tienes que pagar para entrar 8€ que se te descontarán si compras un libro. La variedad de libros es escasa y se reduce todavía más si lo quieres en español.

En mi primer viaje a Oporto no entré y en mi segundo viaje decidí entrar y la verdad que me llevé una decepción después de toda la fila que tuvimos que hacer.

A continuación, visita la Rua das Flores, una calle peatonal llena de tiendas, cafés y edificios históricos. Es un excelente lugar para almorzar o simplemente disfrutar de un café mientras observas la vida local.

Continúa tu recorrido por la Avenida dos Aliados, el epicentro de la vida urbana de Oporto, flanqueada por majestuosos edificios y la imponente estatua del Rey Pedro IV. Termina la tarde visitando la Iglesia de San Ildefonso, famosa por sus bellos azulejos azules y blancos.

Para cenar, te sugiero explorar el Mercado do Bolhão, un mercado tradicional donde puedes disfrutar de la auténtica comida portuguesa en un ambiente local. Prueba el bacalao a la brasa o los deliciosos petiscos (tapas) acompañados de un buen vino verde.

Día 3 en Oporto

El tercer día lo dedicaremos a explorar el lado más artístico y natural de Oporto. Comienza con una visita a la Fundación Serralves, que alberga el Museo de Arte Contemporáneo más importante de Portugal. Además del museo, los jardines de Serralves son un oasis de tranquilidad donde puedes pasear y disfrutar de esculturas al aire libre.

Después, dirígete al Museo Soares dos Reis, el museo de arte más antiguo de Portugal, donde podrás admirar obras de arte portuguesas que abarcan desde la pintura hasta la escultura.

A poca distancia de Serralves, nos dirigimos al Parque de la Ciudad, el mayor parque urbano de Portugal. Aquí, puedes disfrutar de un paseo tranquilo o hacer un picnic junto al lago. Si lo prefieres, puedes alquilar una bicicleta y explora sus senderos.

Desde el parque, es fácil acceder a las playas de Oporto, como la Praia do Carneiro o la Praia dos Ingleses, donde puedes relajarte, darte un chapuzón en el Atlántico, si tienes valor con lo frío que está el mar.

Termina el día en la Foz do Douro, una elegante zona costera con restaurantes y bares donde puedes disfrutar de una cena con vistas al mar. El pescado fresco y los mariscos son la especialidad, así que no te pierdas la oportunidad de probar un buen arroz de marisco o una cataplana de pescado.

Día 4 en Oporto

En tu último día, te recomendamos explorar los alrededores de Oporto. Una excelente opción es visitar la ciudad de Braga, conocida por su impresionante catedral y su bello santuario Bom Jesus do Monte, con su famosa escalinata barroca.

Otra opción es Guimarães, considerada la cuna de Portugal. Su castillo medieval y el Palacio de los Duques de Braganza te transportarán al pasado. Además, su centro histórico, también declarado Patrimonio de la Humanidad, es perfecto para perderse y descubrir encantadoras plazas y calles adoquinadas.

Otra opción es hacer una escapada a los viñedos del Valle del Duero, donde puedes hacer una visita a las quintas (bodegas) y degustar los vinos locales mientras disfrutas junto al río.

De regreso a Oporto, aprovecha para hacer tus últimas compras en la Rua de Santa Catarina, la calle comercial más famosa de la ciudad. Aquí encontrarás desde tiendas de marcas internacionales hasta tradicionales pastelerías donde puedes probar un pastel de nata.

Para despedirte de Oporto, te sugerimos una cena en uno de los restaurantes con vistas al río Duero. Disfruta de una última copa de vino de Oporto mientras contemplas las luces de la ciudad reflejándose en el agua.

Oporto es una ciudad que se queda en el corazón. ¡Espero que disfrutes de esta ruta de 4 días por Oporto y que te lleves recuerdos inolvidables de tu viaje!

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