Después de varios días intensos de viaje por Perú, Arequipa llega como un pequeño regalo.
Conocida como la Ciudad Blanca por el sillar volcánico con el que están construidos muchos de sus edificios, Arequipa combina historia colonial, cultura inca, buena gastronomía y paisajes volcánicos de fondo. El resultado es una de las ciudades más agradables para recorrer a pie de todo el país.
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Dónde alojarse en Arequipa
Nos despertamos en Le Foyer Arequipa, un hotel pequeño y acogedor, muy bien situado, a pocos minutos caminando de la Plaza de Armas. El desayuno está incluido, así que empezamos el día sin prisas, sentados tranquilamente, sabiendo que nos espera una jornada larga pero muy completa.
Con la mochila lista y ganas de seguir descubriendo Perú, salimos a la calle. El centro histórico de Arequipa es perfecto para recorrerlo a pie, y eso se agradece mucho después de varios días de viajes, buses y cambios de ciudad.
Mañana en Arequipa
Comenzamos el día temprano, aprovechando la mañana para visitar algunos de los lugares más importantes del centro histórico de Arequipa.
Museo Santuarios Andinos (MUSA)
La primera parada es el Museo Santuarios Andinos, uno de los museos más impactantes de la ciudad. Aquí se encuentra la famosa momia Juanita, una joven inca sacrificada hace más de 500 años y hallada en el volcán Ampato.
La visita va mucho más allá de ver la momia. El museo explica con detalle la cosmovisión inca, los rituales religiosos y la importancia de las montañas en su cultura. Es una experiencia que ayuda a entender mejor el pasado prehispánico de Perú.
Iglesia de la Compañía de Jesús
Desde el museo nos dirigimos a la Iglesia de la Compañía de Jesús, uno de los mejores ejemplos del barroco andino. La fachada ya es impresionante, pero el interior sorprende todavía más por su nivel de detalle y riqueza decorativa.
Aquí es imposible no detenerse a observar columnas, retablos y relieves. Cada rincón parece contar una historia.
Plaza de Armas de Arequipa y Catedral
A pocos pasos aparece la Plaza de Armas, el auténtico corazón de la ciudad. Amplia, luminosa y rodeada de edificios coloniales, es uno de esos lugares donde apetece sentarse un rato y observar la vida local.
La Basílica Catedral de Arequipa, con su imponente fachada blanca, domina la plaza y se convierte en un punto de referencia constante durante el recorrido por la ciudad. Es uno de los monumentos más icónicos de Arequipa y una visita imprescindible.
Dónde comer en Arequipa
A la hora de comer, Arequipa demuestra por qué es uno de los destinos gastronómicos más importantes de Perú.
Dos grandes opciones para comer en Arequipa:
- La Nueva Palomino, una picantería tradicional donde probar platos típicos.
- Zig Zag, con una propuesta de cocina andina moderna y creativa.
El protagonista indiscutible es el rocoto relleno, uno de los platos más famosos de la región. Picante, sabroso y contundente, acompañado normalmente de pastel de patata.
Tarde en Arequipa
Con energías renovadas, continuamos explorando la ciudad por la tarde.
Convento de San Pablo Apóstol
Menos conocido que otros monumentos, el Convento de San Pablo Apóstol es una visita tranquila y agradable.
Monasterio de Santa Catalina de Siena
Si hay un lugar que no puede faltar en un itinerario por Arequipa, es el Monasterio de Santa Catalina. Más que un monasterio, parece una pequeña ciudad dentro de la ciudad.
Calles estrechas, muros de colores intensos, patios llenos de luz y una atmósfera única hacen que la visita sea una de las más especiales del viaje.
Barrio de San Lázaro
Después, nos dirigimos al barrio de San Lázaro, uno de los más antiguos de Arequipa. Sus calles empedradas, casas bajas y ambiente tranquilo contrastan con las zonas más monumentales del centro.

Miradores de Arequipa
Para terminar el día, nada mejor que subir a alguno de los miradores panorámicos de Arequipa.
Mirador de Yanahuara
Desde el Mirador de Yanahuara se obtienen unas vistas espectaculares de los volcanes Misti, Chachani y Pichu Pichu. El Misti, en particular, se convierte en una presencia constante durante la estancia en la ciudad.
Mirador de Carmen Alto
Si el tiempo acompaña, el mirador antiguo de Carmen Alto es ideal para fotografía. Desde aquí se aprecia el valle, la ciudad y el entorno natural que rodea Arequipa, especialmente bonito al atardecer.

La noche cae despacio sobre la Ciudad Blanca. Para cenar, una buena opción es el Sunset Rooftop Bar del propio hotel o alguno de los restaurantes del centro histórico.
Después de un día largo pero muy equilibrado, toca volver al hotel y descansar. Al día siguiente espera uno de los grandes momentos del viaje, el tour al Valle del Colca, así que conviene acostarse temprano.