Siempre he sido una enamorada de la comida italiana y de su idioma, tanto que estuve a punto de irme de Erasmus a Roma hasta que decidí irme a Lituania. Estuve aprendiendo durante dos años italiano y mi pareja está en la búsqueda de su mejor carbonara.

Por eso, te sorprenderás cuando sepas que realmente este viaje no estaba planeado a Italia y que en realidad viajábamos a Jordania y, haciendo escala, teníamos pensado pasar únicamente 3 días en Roma.

Un problema con el visado de José (¡mirad muy bien que vuestro visado tenga validez mínima de 6 meses para los países que lo requieren!) nos hizo reorganizar nuestra ruta en pleno aeropuerto de Roma y sin nada preparado. Mientras yo lloraba porque por mi culpa no nos habían dejado viajar a Jordania, José sacó el ordenador y organizó la mejor ruta de 10 días por Italia que podáis hacer.

Te dejo por aquí cómo dividimos nuestros 10 días de vacaciones por Italia.

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Día 1 en Italia – Florencia

Cogimos un tren desde el aeropuerto de Roma a Termini y desde ahí comenzamos nuestra ruta. Recuerda que es muy importante validar el billete en las máquinas que hay colocadas antes de entrar a los trenes ya que los revisores siempre pasarán a mirar tu billete. Nosotros nos equivocamos con los nervios y el disgusto que llevábamos encima y entramos sin validar el billete, al ser la primera parada del tren el revisor no tuvo problema y no nos multó, pero si llega a pasar en otro tren la multa es de ¡200€ por persona!

Para tener toda la información de los trenes en un mismo sitio nos descargamos la aplicación de Trainline y fue un alivio. Ahí podrás comprar los billetes que necesites y los tendrás reunidos en una misma aplicación.

Desde Termini cogimos un tren hacia Florencia y llegamos por la noche a nuestro alojamiento. Del agotamiento del viaje nos quedamos en el alojamiento descansando para aprovechar los dos días de ruta que teníamos previstos en Florencia.

Día 2 en Italia – Florencia

Nuestra ruta el segundo día comienza con un desayuno de campeones en All’Antico Vinaio, un sitio super recomendable de schiacciata, un bocata hecho con pan de focaccia, ¡toda una delicia!

Fuimos comiendo nuestra schiacciata por la calle mientras paseábamos y nos dirigimos a nuestra primera parada: la Galería de la Academia. Una buena opción para no hacer colas muy largas es tener los tickets ya comprados a través de su página web. En nuestro caso, como era diciembre, no hicimos fila y entramos directamente.

Dentro de la Galería de la Academia encontrarás numerosas obras de arte, pero no nos engañemos, una de las cosas que más te impresionarán será el David de Miguel Ángel, que se encuentra en una de sus salas.

Bajando la calle nos encontramos de frente con el Duomo con su Catedral de Santa María del Fiore, un edificio imponente y precioso que te dejará con la boca abierta por su grandeza entre calles tan estrechas (una sensación que tuve con otro monumento en esta ruta de 10 días por Italia).

En este caso no entramos en la Catedral ya que no quedaban entradas para ese día y seguimos bajando calles hasta la Galería Uffizi.

Aquí tuvimos que hacer unos 20 minutos de fila, algo nimio sabiendo que en verano las filas pueden ser ¡de hasta 5 horas! En esta galería encontrarás obras tan conocidas como El Nacimiento de Venus, La Primavera Baco o La Cabeza de Medusa.

Después de un día rodeados de arte nos apetecía hacer otra de las cosas que más se hacen en Italia, ¡comer un gelato! Así que pusimos rumbo a La Carraia, una gelateria que nos habían recomendado unos amigos y que no nos defraudó para nada, es más, está en mis sitios favoritos donde comer en Florencia.

Después de abrir apetito con un gelato nos fuimos directos a cenar una pizza a Il Pizzaiuolo, donde nos comimos dos pizzas riquísimas y concluimos nuestro segundo día en Florencia.

Día 3 en Italia – Florencia

El día anterior pudimos ver el Campanario Giotto desde fuera y hoy es el día en el que ponemos rumbo a sus escaleras para subirlas y obtener una visión de Florencia panorámica. Coge aire antes de comenzar porque tendrás que hacer frente a 414 escalones.

Si tienes la posibilidad, y la capacidad física, te recomendamos subir también a la cúpula de Brunelleschi, nosotros no pudimos porque no quedaban huecos y nos dio mucha rabia ya que teníamos muchas ganas de vivirlo.

Una vez descendimos del campanario, entramos dentro de la Catedral de Santa María del Fiore para disfrutarla por dentro.

Como estábamos cansados de tanta subida y era hora de comer decidimos probar otro sitio conocido por sus schiacciatas, Sandwichic. Aquí probamos un bocadillo con pera y canela que nos encantó. Todavía hoy tenemos la duda de qué sitio nos gustó más, la schiacciata de Sandwichic era más pequeña pero también más barata y con unas combinaciones que nos dejaron babeando. Si pruebas los dos sitios coméntanos cuál te ha gustado más a ver si salimos de dudas ?.

De aquí fuimos hacia la Piazza della Signora donde pudimos ver el Palazzo Vecchio donde se encuentra una copia de la estatua del David de Miguel Ángel, las esculturas de Adán y Eva y la de Hércules y Caco; la Logia dei Lanzi, un museo al aire libre donde podrás disfrutar de obras como Perseo con la cabeza de Medusa; la Fuente de Neptuno y la estatua de Cosme I.

Salimos de la plaza para ver el Mercado Central y probar suerte en la Fontana del Porcellino. Según la tradición, la persona que visita Florencia tiene que frotar el hocico del jabalí e introducir una moneda en su boca dejándola caer, si la moneda cae por las rejas tendrás suerte y volverás a Florencia, si por el contrario se queda en la fuente, no tendrás tanta suerte.

De aquí cruzamos el Ponte Vechio mientras nos caía el diluvio universal y hacíamos tiempo resguardados de la lluvia mirando las joyas de los escaparates, terminando el día en la Piazza de Micheangelo donde paró de llover y pudimos impresionarnos con las vistas totalmente solos, un momento que nunca olvidaremos.

Después de tanta andada, recuperamos fuerzas y descansamos en La Prosciutteria, donde cenamos una tabla de embutidos, quesos y paté y nos tomamos una de sus famosas cervezas Peroni.

Día 4 en Italia – Venecia

Nos levantamos pronto para ir a la estación de trenes ya que hoy cogemos un Flecha Roja para partir a Venecia. En apenas unas horas estamos en una de las ciudades más curiosas y bonitas que he visto nunca.

Nos alojamos muy cerca de la Plaza San Marcos, por eso, una vez que hicimos el check-in nos dimos una vuelta por esta Plaza. José ya había estado en Venecia anteriormente en verano, por eso me choca muchas de las cosas que me contaba ya que, aunque se dice que esta plaza está llena las 24horas del día, al ser diciembre estaba bastante vacía y, a medida que se acercaba la noche, nos la fuimos encontramos sin nadie.

Una de las cosas que tienes que saber es que en la Plaza San Marcos hay dos grandes columnas frente al Palacio Ducal y, según se dice, si pasas entre ellas tendrás mala suerte. ¿Por qué? Hace años es donde se hacían las ejecuciones públicas. Si quieres un poco de emoción en tu viaje, ¡pasa entre ellas! Nosotros no nos la jugamos por si acaso.

Otra de las cosas que tienes que hacer en la Plaza San Marcos es subir a su campanario. ¡Desde arriba del todo tienes unas vistas espectaculares de la ciudad! La entrada son 10€ pero vale mucho la pena si el día no sale nublado.

¿Sabías que este campanario no es el original? El original se desplomó en 1902 y este es una reconstrucción.

Decidimos seguir paseando sin rumbo fijo para disfrutar de Venecia y sus calles tan peculiares. Como tuvimos la suerte de verla decorada de Navidad, fue muy bonito ir viendo como las luces se iban encendiendo y disfrutar de un ambiente tan acogedor en una ciudad que, hasta día de hoy, es de mis favoritas.

Andando y andando nos encontramos con el Puente Rialto que cruzamos de lado a lado varias veces para observar desde ahí el gran canal. En este caso casi no había gente y pudimos pasar un rato muy tranquilo juntos y disfrutando de la ciudad. Te aconsejamos que, si visitas el puente en un momento con mucha gente, tengas mucho cuidado con tus pertenencias ya que pudimos ver más de una vez cómo había personas intentando robar de los bolsillos de los turistas.

Una de las curiosidades del Puente Rialto, el puente más antiguo de Venecia, es que cuando se construyó nadie creía que se pudiera construir ya que fue el primer puente de Venecia en piedra. Los más incrédulos acuñaron frases como “si el puente se termina me quemo viva” o “el puente se terminará cuando me salga otra pierna”. Por ello, en los capiteles del Palacio de los Camerlenghi encontrarás dos esculturas de una mujer en llamas y otra de un hombre con tres piernas.

Andando y andando nos entró el hambre y decidimos ir a probar uno de los mejores tiramisús de Venecia en I Tre Mercanti. Los hacen allí mismo de forma artesanal y tienes varias opciones: clásico, de pistacho, de chocolate, de coco… Nosotros probamos durante nuestra estancia en Venecia el clásico, el de pistacho, el de Nutella y el de galleta lotus y…sí, ¡es uno de los mejores tiramisú que he probado nunca!

Seguimos paseando mientras anochecía para disfrutar de las calles de Venecia y llegamos al Puente de los Suspiros. Mucha gente cree que se llama así por los suspiros que suelta la gente al pasar por debajo del puente en góndola y verlo tan bonito, pero realmente se le denomina así por los suspiros de los presos al pasar por el puente dirección a la cárcel y mirar por última vez el cielo a través de sus ventanas.

Bajando por la ribera nos encontramos con el Monumento alla Partigiana de Augusto Murer, un homenaje a las mujeres que participaron contra el fascismo y que representan a una mujer muerta con las manos atadas sobre la cara emergiendo del agua.

Pasamos un rato tranquilo en los Jardines de Venecia y decidimos volver ya que el hambre apretaba. Al volver vimos la Via Giuseppe Garibaldi de noche, con la iluminación navideña, que estaba preciosa y seguimos nuestro rumbo hacia nuestro lugar para cenar.

Andamos bastante rato, pero llegamos a la Osteria Al Squero donde nos pedimos unas tapas y un Spritz para cerrar un día redondo en Venecia. Aquí las tapas se llaman “cicchetti” y se suelen acompañar con vino. Son una opción muy buena y económica para comer ya que los precios no son altos y, si hace buen tiempo, puedes salirte con tu tapa y tu bebida a la puerta a disfrutar de los canales. Eso sí, ¡cuidado con las gaviotas si no quieres que te roben tu comida!

Día 5 en Italia – Venecia

Nuestro segundo día en Venecia comienza con una visita a la basílica de San Marcos. En nuestro caso, al ser diciembre, no tuvimos que hacer mucha cola para entrar, pero si vas en temporada turística te recomiendo que reserves online la visita sin colas a primera hora, para que dentro tampoco te encuentres a mucha gente.

Esta iglesia conecta, a través de un pasadizo, con el Palacio Ducal, ya que era considerada como la capilla personal del dux o dogo.

Como ter imaginarás, visitar el Palacio Ducal es otra de las cosas que hacer en Venecia. Este palacio fue el lugar residencia del dux y por dentro podrás ver sus salas y su prisión. ¿Sabías que un prisionero, Casanova, huyo a través de sus tejados en 1756?

Visitado el palacio, te recomiendo que pasees por sus calles y canales para llegar al Puente Rialto de nuevo. Busca, si quieres, la Scala Contarini del Bovolo, antes de llegar al puente. Estas hermosas escaleras de caracol te darán una visión del centro histórico increíble.

Cruzando el Puente Rialto de nuevo llegarás al Mercado de Rialto donde podrás encontrar detalles como máscaras venecianas. Además, nosotros tuvimos la suerte de que ese sábado habían desplegado un mercadillo de comida donde pudimos dar una vuelta entre alimentos típicos italianos y pescado fresco.

Ese mismo día nos pasamos a visitar la parte del Guetto, en el barrio de Cannaregio. Este barrio era donde fueron obligados a vivir los judíos entre los siglos XVI y XVII. Aquí podrás visitar la puerta de entrada al guetto nuevo y al guetto viejo, las dos puertas que conectaban el barrio con el resto de la ciudad, la plaza del guetto nuevo donde verás edificios altos que llaman la atención debido a que había tanta población judía que tuvieron que construir edificios con bastantes pisos, el museo judío, el banco rosso y el monumento a los caídos.

A nosotros nos encantó dar una vuelta por la noche y descubrir el ambiente que tiene esa zona, estuvimos paseando y nos encontramos con una tienda de antigüedades donde un dj tocaba música y la gente bebía un aperol spritz mientras bailaban en la calle.

Desde aquí te recomiendo visitar la iglesia de la Madonna dell’Orto, iglesia donde se encuentran los restos de Tintoretto. El horario para visitar la iglesia es de 10.00 a 17.00 horas los días laborables y de 13.00 a 17.00 horas los días festivos. Su entrada es gratuita.

Si sigues andando por el barrio podrás visitar la Iglesia de Geremia donde se encuentran los restos de Santa Lucía.

Ese día seguimos andando y llegamos al barrio de Dorsoduro, el barrio universitario. Este barrio es mucho más tranquilo y te encontrarás con menos turistas.

En este vecindario se hallan diversos palacios, siendo Ca’ Rezzonico el más destacado de todos. En su interior alberga un museo con varias salas meticulosamente adornadas. Otro sitio imperdible en Dorsoduro es la Iglesia de San Barnaba, famosa por haber servido como escenario de una biblioteca en la célebre película Indiana Jones y la Última Cruzada. Junto a la iglesia se encuentra el Ponte dei Pugni, con una historia peculiar de enfrentamientos entre bandas rivales.

Paseando por Dorsoduro te podrás encontrar con la Scuola Grande di San Rocco, que me pareció preciosa por fuera y en la que no entramos, pero solo verla desde fuera vale la pena, y tienes cerca la Basílica de Santa María Gloriosa dei Frari.

Para finalizar la noche visitamos la famosa librería Acqua Alta. Una librería que se encuentra entre las más bonitas del mundo. Si visitas la librería, no dejes de observar como su dueño resguarda las pilas de libros del agua poniéndolos en góndolas o en una bañera, ¡es alucinante! Además, cuando llegues al final de la librería podrás asomarte por una salida de emergencia que da al canal donde se encuentra una góndola para salir nadando.

Para cenar nos pasamos por Antico Forno y comimos unos cuantos trozos de sus afamadas pizzas, ¡riquísimas! El sitio no es muy grande, pero se come muy bien, y si no hay sitio para sentarte, siempre puedes coger el trozo para llevar. Nosotros tuvimos suerte y encontramos dos taburetes en la barra.

Día 6 en Italia – Venecia

En el día de hoy nos dirigimos a pasar el día en las islas, así que vamos rumbo al vaporetto que nos llevará a Murano y Burano. Paseando hacia el vaporetto pasamos por el puente de los suspiros y lo vemos con el amanecer.

Para llegar a las islas te recomendamos coger el vaporetto número 12 desde Fundamente Nove que te llevará a Murano y desde ahí podrás ir a Burano. Nosotros hicimos una parada en el cementerio de la ciudad en la isla de San Michele. Durante nuestro paseo vimos diferentes áreas diferenciadas según las distintas confesiones religiosas, como los protestantes, católicos y evangélicos. Además, también descubrimos una sección destinada a religiosos, soldados y otra destinada a los gondoleros.

Aquí podrás encontrar la tumba de Igor Stravinsky, ubicada en la zona ortodoxa, cerca encontramos a su amigo Sergei Diaghilev. También podrás encontrar la lápida de futbolista Helenio Herrera o la escultura de bronce de Sonia Kaliensky.

Después de esta parada, nos montamos de nuevo en el vaporetto para llegar a Murano. Allí paseamos y nos hicimos fotos con sus casas tan coloridas y recorrimos cientos de tiendas de figuritas de cristal.

Una vez nos cansamos de andar por la isla, cogimos el vaporetto de nuevo para visitar Burano. Y aquí te recomiendo que le hagas un pequeño hueco a el mejor helado que me he comido en la vida, ¡te lo juro! En una pequeña heladería llamada Crema disfrutarás de un helado cremoso y con un sabor indescriptible. Nosotros pedimos bussola y pistacho y no podemos describir lo ricos que estaban los dos sabores.

De vuelta a Venecia fuimos a comer a Ca Dolfin donde nos pedimos dos platos de pasta con marisco bastante rico.

Ya de noche, cogimos un vaporetto para dar una vuelta por el gran canal y ver Venecia de noche por última vez. No había casi nadie por lo que pudimos sentarnos en la parte trasera y disfrutar de esta ruta en la que vimos de nuevo el Puente Rialto, el Palacio Ca’Rezzonico y el Palacio Ca’ d’Oro.

Día 7 en Italia – Bolonia

Nos levantamos pronto y hoy nos toca rumbo a Bolonia en autobús.

Hoy nos toca aprovechar muchísimo el día ya que solo vamos a estar 24 horas en Bolonia por lo que nada más llegar y dejar las cosas en el alojamiento nos pusimos rumbo al centro para empezar con nuestra ruta.

Lo primero que hicimos fue subir a la torre más famosa de la ciudad, la torre degli Asinelli, después de subir 498 escalones y disfrutar de unas bonitas vistas (aunque había un poquito de niebla) nos dispusimos a comer en Sfoglia Rina.

Después nos dirigimos a la plaza principal, Piazza Maggiore, donde encontrarás 6 edificios importantes: el Palacio de los Notarios, el Palacio Comunal, el Palacio del Rey Enzo, el Palacio de los Bancos, el Palacio del Podestà y lo que más gracia nos hizo, la fuente de Neptuno, del escultor Juan de Bolonia.

Esta estatua tiene historia, ya que cuando se esculpió, la iglesia no dejó al escultor «dotarlo» como se merecía, pero Juan de Bolonia no se quedó tranquilo. Si buscas en el suelo un adoquín más oscuro que los demás frente a la Sala Borsa y miras la estatua verás que uno de los dedos de la mano de Neptuno simula una erección.

En esta misma plaza podrás visitar la Basílica de San Petronio, el Palazzo d’Accursio, que es el ayuntamiento actualmente, el Palazzo del Podestá y el Palazzo dei Banchi. Nosotros entramos en la Basílica de San Petronio ya que es la tercera iglesia más grande de Italia.

De aquí, visitamos el Mercato di Mezzo que se encuentra en la via Pescherie Vecchie, allí encontrarás multitud de puestos muy suculentos con pasta fresca, embutidos, pescaderías, carnicerías… ¡Todo un gusto para los sentidos!

Por último, antes de irnos a descansar, nos acercamos a la Facultad de Derecho de la Universidad de Bolonia, que solo podrás ver por fuera, pero al ser de noche las cristaleras estaban iluminadas en un color amarillo muy bonito y nos pareció un patio precioso.

Para terminar nuestro día en Bolonia, no nos podíamos ir sin probar la mortadela de Bolonia, por lo que cenamos en Pan8 unos paninis con mortadela y procciuto, ¡riquísimos!

Día 8 en Italia – Roma

Nos levantamos pronto por la mañana para coger un tren en la estación de Bologna Centrale rumbo a Roma. El tren tardó unas 2 horas en llegar y, nada más pisar la capital italiana, nos dirigimos a nuestro alojamiento para dejar las maletas, cambiarnos y empezar nuestra ruta de 3 días por Roma.

Nuestra primera visita fue la Piazza Venezia, presidida por el Monumento a Vittorio Emanuele II y donde encontrarás el Palacio de Venecia, el primer palacio renacentista construido en Roma y la Basílica de San Marcos, la iglesia de los venecianos en Roma. Nosotros subimos a lo alto del monumento de la Plaza y nos encantó disfrutar de un momento de tranquilidad mirando el tráfico tan loco de Roma.

De aquí nos fuimos a comer una de las mejores pastas que he probado en mi vida, José todavía está perfeccionando su técnica para clavar el sabor. Elegimos comer en Pasteat, un sitio muy pequeño en el que tendrás que coger número y esperar tu turno para escoger cualquiera de las pastas que se ofrecen en su carta.

Puedes comerlo allí si hay sitio o, si hace bueno, puedes irte con el plato a comer fuera. Nosotros lo comimos en unas escaleras donde daba el sol y disfrutamos mucho del momento.

Después de comer, fuimos dando un paseo hasta el Foro Romano, sin entrar, simplemente para verlo por fuera y, de aquí, fuimos paseando por sus calles hasta llegar a la Fontana di Trevi. Aquí volví a sentir esa sensación que no paré de tener en Italia en la sientes que algo te sorprende de repente en un sitio donde no te lo esperas.

Había visto muchas fotos de la Fontana di Trevi y siempre había pensado que estaba en un lugar muy amplio y que era más pequeña, y me sorprendió muy gratamente ver lo grande e imponente que era y el sitio en el que se encontraba.

Seguimos paseando y llegamos a la Piazza Navona, una de las plazas más bonitas de la ciudad para mi gusto y que tuvimos la suerte de ver en Navidad con muchos puestecitos de comida y muchas casetas con juegos y de aquí paseamos hasta llegar a la Piazza España y nos sentamos en sus famosas escaleras a ver pasear a los turísticas y residentes.

Por último, volvimos a la Piazza Venezia y subimos de nuevo a la Terraza de las Cuadrigas a ver atardecer, un momento que nunca olvidaré y que te recomiendo mucho.

Día 9 en Italia – Roma

Empezamos en día de nuestra ruta de 3 días en Roma visitando el Coliseo. Si quieres visitarlo sin mucha gente, la primera hora de la mañana es un momento clave. Nosotros lo visitamos sin guía, pero si tienes la posibilidad de hacerlo con un guía es muy recomendable.

Te recomiendo comprar la entrada del Coliseo en la web oficial del Coliseo para ahorrarte filas y entrar directamente una vez llegues al monumento. Esta entrada incluye la visita al Foro Romano y al Palatino. Toda esta visita te podrá llevar unas cuantas horas, por lo que resérvate una mañana entera para estas visitas.

Después del Coliseo, visitamos el Foro Romano donde podrás encontrar antiguos templos y basílicas como el Arco de Tito, el Templo de Vesta o la Columna de Foca. Si puedes hacer esta visita con guía también es muy recomendable para enterarte bien de lo que estás viendo y conocer la historia detrás de cada monumento.

Después de estas visitas en las que estuvimos casi toda la mañana, nos acercamos a las ruinas del Circo Máximo, donde en la Antigua Roma se disputaban carreras de cuadrigas. Una vez recorras el Circo Máximo, llegarás a la Iglesia de Santa María in Cosmedin donde encontrarás la Bocca della Veritá. Gracias a que visitamos Roma en diciembre, no tuvimos que hacer nada de fila para acercarnos a la Bocca della Veritá y poner nuestra mano dentro.

Según la leyenda, un marido llevó a su esposa a la Bocca della Veritá porque desconfiaba de ella, ella fingió un desmayo y la recogió su amante. Después de esto, metió la mano en la Bocca della Veritá y juró que solo había estado en los brazos de su marido y del hombre que acababa de recogerla.

De aquí nos fuimos a comer a Pizza Florida, donde pedimos pizza al peso, muy rica y, la verdad, bastante barata. Comimos la pizza apoyados en una de sus altas mesas y, al finalizar, pusimos rumbo al Panteón de Agripa. Este panteón es el mejor conservado del Imperio Romano, y, para mí, una de las mejores cosas que ver en Roma. Cuando estuvimos la entrada era gratuita, aunque ahora hemos visto que hay que pagar entrada.

A mí parecer, vale la pena visitarlo por su cúpula. A mí me dejó sin palabras y admito que cada vez que pasábamos por allí le pedía a José volver a entrar solo para mirar hacia el techo.

Para finalizar el día, visitamos el Castillo Sant’Angelo, que se encuentra a la orilla del río Tíber y al que llegarás pasando por el Puente de Sant’Angelo. Nosotros no lo visitamos por dentro ya que estábamos muy cansados, pero nos gustó mucho verlo de noche iluminado y con músicos callejeros a su alrededor tocando música.

Además, si eres un friki de Dan Brown, este Castillo es un punto clave ya que está presente en el libro de Ángeles y Demonios.

Terminamos el día comiendo un rico tiramisú en Tiramisú Two Sizes, ¡te lo recomendamos mucho!

Día 10 en Italia – Roma

Nuestro último día en Roma lo dedicamos a visitar el Vaticano y todos, o casi todos, sus museos. Te recomiendo comprar la entrada en la web oficial del Vaticano ya que se forman colas muy largas y así tendrás que hacer menos filas.

Las entradas van por horas y nos tocó una hora un poco complicada, sobre las 12 del mediodía, por lo que decidimos comer antes de entrar en Alfredo e Ada, un sitio muy pequeño donde comimos rodeados de locales, porque sabíamos que el día iba a ser intenso y terminaríamos tarde la visita.

Lo primero que visitamos fueron los Museos Vaticanos donde podrás ver las Estancias de Rafael, la Galería de Mapas o el Museo Gregoriano Egipcio. Además, dentro de estos museos se encuentra la Capilla Sixtina de Miguel Ángel, una visita imprescindible.

De aquí, tienes que visitar la Basílica de San Pedro, para la que también se necesita entrada. Dentro encontrarás el Baldaquino de Bernini y la Piedad de Miguel Ángel y podrás subir a su cúpula para tener unas vistas preciosas de la Plaza San Marcos y Roma.

Para terminar nuestro último día de la ruta por Roma, paseamos por el Trastevere de noche, un paseo que nos encantó por la iluminación del barrio y los puestecitos que los locales había colocado por sus calles para vender joyas o recuerdos de Roma.

Cenamos en Tonarello y la verdad no lo recomendamos nada. Para nuestro gusto, es una trampa para turistas donde la pasta no está bien hecha y los platos no son baratos. Cenamos ahí porque habíamos leído en varios blogs de viajes que lo recomendaban, pero, bajo nuestro punto de vista, no vale la pena y hay mejores restaurantes con precios más acorde a lo que ofrecen.

Día 11 en Italia – Vuelta a España

Este era nuestro último día en Italia y decidimos disfrutar de una última comida en Roma, así que volvimos a Pasteat a coger dos platos diferentes y quedarnos con el buen recuerdo de una carbonara con trufa bien hecha.

¿Añadirías alguna parada más por tu ruta por Italia? ¡Te espero en los comentarios!

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