Si hay una experiencia que genera dudas, nervios y muchísima expectación antes de viajar a Perú, esa es el vuelo en avioneta sobre las Líneas de Nazca. Es uno de esos momentos que llevas apuntados desde que empiezas a organizar la ruta, pero que no sabes muy bien cómo va a ser hasta que estás allí, con el motor arrancando.

Nosotros lo hicimos el Día 5 de nuestro viaje, y aunque ya adelanto que más abajo dejaré algunos consejos básicos, este post está más centrado en cómo se vive la experiencia desde dentro, sin spoilers excesivos, pero siendo honesta.

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Datos prácticos de nuestro vuelo

Antes de entrar en sensaciones, te dejo la información básica de nuestro vuelo:

  • Compañía: AeroNasca
  • Hora de salida: 08:00 de la mañana (recogida en el hotel)
  • Duración: unos 45 minutos
  • Precio: 80€ por persona
  • Incluye: vuelo panorámico, piloto-guía, certificado de vuelo y recogida y regreso al hotel

Elegimos el primer vuelo del día, algo que repetiría sin dudarlo y que luego explicaré mejor.

La recogida fue puntual y, aunque todavía era temprano, el calor de Nazca ya se notaba. En el aeródromo todo es bastante sencillo y rápido: pesaje, asignación de asientos y algunas indicaciones básicas de seguridad.

Aquí aparece una de las primeras sensaciones curiosas del día, no estás en un aeropuerto convencional, y eso puede generar algo de inquietud si eres una persona nerviosa. Avionetas pequeñas, poco ruido alrededor y todo muy directo. A nosotros nos ayudó mucho ver que el personal estaba tranquilo y acostumbrado a repetir el mismo proceso una y otra vez.

Una vez dentro, te colocan por peso y te explican cómo va a ser el vuelo.

El despegue y los primeros minutos

El despegue es rápido. No hay grandes ceremonias ni esperas eternas. De repente estás en el aire y Nazca empieza a hacerse pequeña bajo tus pies.

Al principio el paisaje es puro desierto, líneas rectas, tonos ocres y una sensación de estar flotando sobre un lugar que parece infinito. Y justo cuando empiezas a pensar “vale, ¿cuándo empiezan las líneas?”, el piloto avisa.

Ver las Líneas desde el aire

El piloto va avisando cada figura con antelación, indicando si está a la izquierda o a la derecha, y realiza giros suaves, aunque intensos para algunos estómagos, para que todos los pasajeros puedan verlas bien.

No voy a enumerar las figuras porque creo que parte de la experiencia es reconocerlas y sorprenderte, pero sí puedo decir que impresionan por varios motivos:

  • Por su tamaño real, que desde arriba se entiende de verdad
  • Por lo precisas que son, incluso siglos después
  • Porque de repente ves con tus propios ojos todo lo que has leído o visto en documentales

¿Marea? Hablemos claro

Uno de los grandes miedos de este vuelo es el mareo, y creo que es importante ser honesta.

Los giros existen, y en algunos momentos son bastante marcados. No es un vuelo “plano” como uno comercial. Dicho esto:

  • Yo no me mareé, pero sí noté presión y algo de sensación rara en el estómago
  • Otras personas del vuelo sí lo pasaron peor
  • El vuelo es relativamente corto, lo que ayuda

Si eres propenso al mareo, hay formas de minimizarlo, que las contaré en un post de consejos más detallado, pero no voy a decirte que es imposible marearse, porque no sería verdad.

El aterrizaje y el después

El aterrizaje es tan rápido como el despegue. Cuando bajas de la avioneta, todo parece volver a la normalidad demasiado deprisa.

Una vez en tierra firme el piloto te entregará el certificado de vuelo con tus nombre y un sello. Un recuerdo precioso de tu vuelo por las líneas de Nazca.

Nosotros volvimos al hotel todavía comentando figuras, giros y sensaciones. Es una experiencia que no se queda en el momento, sino que te acompaña durante el resto del día.

¿Merece la pena volar sobre las Líneas de Nazca?

En mi opinión: merece la pena volar sobre las líneas de Nazca, pero con matices.

Merece la pena si:

  • Te interesa la historia y los misterios antiguos
  • No tienes pánico a avionetas pequeñas
  • Asumes que es una experiencia intensa

Quizá no sea para ti si:

  • Te mareas con mucha facilidad y no quieres arriesgar
  • Buscas algo relajado y sin sobresaltos
  • El precio se te va mucho del presupuesto

He querido que este artículo sea más vivencial que técnico, pero el vuelo sobre las Líneas de Nazca da para mucho más. En un próximo post te contaré:

  • Qué asiento elegir
  • Si tomar o no pastillas para el mareo
  • Mejor horario para volar
  • Qué llevar y qué no
  • Errores comunes que conviene evitar

Porque si algo tengo claro es que esta experiencia se disfruta mucho más cuando sabes a qué vas y cómo prepararte.

Si estás organizando tu ruta por Perú y Nazca está en tu itinerario, este vuelo probablemente será uno de los recuerdos más potentes del viaje.

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