Letonia fue una de esas decisiones improvisadas que, sin esperarlo, terminan saliendo redondas. No tenía muchas expectativas, ni mucha idea de lo que me iba a encontrar, la verdad, pero justo por eso me sorprendió tanto.
Riga es una ciudad preciosa, con un centro histórico de cuento y fachadas que te obligan a mirar hacia arriba constantemente.
Y eso no es todo: a muy poquitos kilómetros de la capital puedes visitar castillos, bosques y hasta las playas del mar Báltico.
Lo bueno de Letonia es que se recorre fácil. Las distancias no son grandes y el transporte público funciona bastante bien.
Así que si estás pensando en hacer una escapada distinta por Europa, y quieres combinar ciudad, naturaleza e historia, Letonia es una muy buena opción.
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Cómo llegar a Letonia
Lo más habitual es volar a Riga, la capital del país. Hay vuelos directos desde Madrid, Barcelona o Málaga con Ryanair o AirBaltic. Si lo pillas con tiempo, puedes conseguir ida y vuelta por menos de 60 €.
El aeropuerto está a solo 10 km del centro, así que llegar no tiene complicación ninguna.
Desde el aeropuerto puedes coger el bus 22 que te deja en el centro en unos 25 minutos por solo 2 €.
Día 1 en Letonia – Riga
Deja las cosas en el alojamiento, nosotros nos quedamos en Riga Old Town Hostel, baratito y en pleno centro, y sal a explorar.
Nos vamos a ir directos a la Plaza del Ayuntamiento, donde está uno de los edificios más impresionantes de la ciudad: la Casa de las Cabezas Negras. No, no es nada siniestro. Era la sede de una hermandad de comerciantes y la fachada es de las más bonitas que he visto nunca.
Justo enfrente tienes el Museo de la Ocupación Soviética, gratis y muy interesante si te gusta la historia.
Después camina hasta la Catedral de Riga, un edificio de ladrillo rojo, con un órgano gigante en el interior. La entrada cuesta 5€, y si te va la música clásica, a veces hay conciertos.
Desde ahí dirígete hasta los Tres Hermanos, tres casitas de distintas épocas pegadas entre sí. Son monísimas y están en una calle súper tranquila, ideal para sacar fotos.
Toca parar a comer, te recomiendo Folkklubs Ala Pagrabs, una taberna subterránea con platos típicos letones. Nosotros pedimos grey peas with bacon, una sopa de champiñones y cerveza artesanal.
Comimos por unos 25€ entre los dos, y salimos rodando.
Por la tarde ve hacia el Bastejkalna Parks, un parque que sigue el antiguo foso de la ciudad. Está justo al borde del centro histórico y es ideal para caminar un rato.
Muy cerca del parque tienes el Monumento a la Libertad, uno de los símbolos más importantes de Letonia. Además, si tienes suerte, puedes ver el cambio de guardia.
Después, ve hacia el Canal de la Ciudad, Pilsētas kanāls, bordeando este canal hay un camino precioso para pasear. En verano incluso puedes hacer un recorrido en barquito por unos 15€, muy tranquilo y romántico si vas en pareja.
Por último, cruza el río hasta Ķīpsala, una isla con casas de madera tradicionales, es muy buena zona para pasear al atardecer.
Cena en LIDO Alus Sēta, un restaurante de comida letona estilo buffer pero con mucha veriedad.
Día 2 en Letonia – Riga
Desayuna en Big Bad Bagels, que tiene unos bagels enormes por unos 4€ o 5€ y café muy bueno.
La primera parada del día será el Mercado Central, uno de los más grandes de Europa y ubicado en antiguos hangares de zepelines.
Hay puestos de todo: pan, flores, queso, pescado ahumado, ropa… incluso una sección asiática.
Es muy local, muy auténtico, y desayunar o almorzar allí es baratísimo. Un bollo, un zumo natural y algo de fruta te costará algo menos de 3€.
Desde ahí camina hasta la zona de Alberta iela, la calle Art Nouveau por excelencia. Letonia fue pionera en este estilo y se nota. Hay fachadas decoradas con rostros, flores, figuras míticas… Si te gusta la arquitectura, vas a flipar.
Entra al Museo del Art Nouveau, que te costará unos 9€, que está montado como un piso de época y tiene hasta un baño vintage.
Volviendo al centro por Elizabetes iela, fíjate en los detalles y en las estatuas que recorren la ciudad
- El hombre con sombrero sentado en el banco, que se encuentra junto a la Ópera: es un homenaje al poeta Janis Rainis.
- La escultura del músico callejero, cerca del Hotel Roma: parece que te está tocando solo a ti.
- El Gato Negro en el tejado, en la calle Meistaru: una figura de un gato con la espalda arqueada. La historia dice que un comerciante lo puso ahí como venganza hacia la asociación de empresarios que no le dejaron entrar.
- Los Músicos de Bremen, en la iglesia de San Pedro: una escultura de bronce que representa a los personajes del cuento de los hermanos Grimm. Está colocada como si estuvieran asomándose a una rendija en la muralla. Toca el hocico del burro para la buena suerte.
Aquí, sube a la Torre de San Pedro. Son 123 metros de altura con vistas 360º de la ciudad. La entrada cuesta unos 9€, pero vale cada céntimo. Desde arriba ves el tejado rojo del casco viejo, el río, los parques y si el día está claro, incluso el mar.
Para cenar puedes ir a Street Burgers, un sitio con hamburguesas artesanas y cerveza local.
Día 3 en Letonia – Sigulda y Turaida
Este día sal de Riga y vete de excursión a Sigulda, una ciudad en el Parque Nacional de Gauja, conocida por sus castillos y paisajes.
Puedes ir en tren desde la estación central de Riga. Cuesta 2€, tarda 1 hora y los horarios son bastante frecuentes.
Primero visita el Castillo de Sigulda, que está parcialmente en ruinas pero tiene unas vistas muy bonitas. Hay exposiciones temporales, esculturas y murallas para subir.
Luego cruza el valle en teleférico, que te costará unos 6€, y ve hasta el Castillo de Turaida, uno de los más impresionantes de Letonia. Todo de ladrillo rojo, con una torre a la que puedes subir y ver todo el valle. La entrada cuesta 6€, e incluye museo, jardines y zona arqueológica.
Por el camino pasarás por la cueva de Gutmanis, la más grande del país, con inscripciones que datan del siglo XVII.
Come en Kungu Rija, un restaurante de comida casera. Nosotros probamos sopa de setas, albóndigas con salsa de eneldo y un postre de frutos rojos.
Vuelve a Riga por la tarde para dar un paseo por el centro de noche y descansar.
Puedes cenar en Milda, un restaurante de comida local con platos muy bien presentados y no es muy turístico.
Día 4 en Letonia – Jurmala y mar Báltico
El último día lo dedicarás a conocer la costa letona. Desde Riga puedes ir en tren a Jurmala en 30 minutos por unos 2€.
Jurmala es una ciudad costera con una playa larguísima, rollo Báltico: arena clara, mar frío y muchas casitas de madera.
Pasea por la playa, mete los pies en el agua, heladísima, por cierto, y luego recorre Jomas iela, la calle principal llena de tiendas, cafeterías y restaurantes.
Puedes comer en 36. Line Grill Restaurant, justo frente al mar. Es algo más caro de lo habitual, pero las vistas y el relax merecen mucho la pena.
Vuelve a Riga para recoger tus maletas e irte al aeropuerto.
Letonia es un destino perfecto para escapadas de 4 o 5 días, además es ideal para combinar con Estonia o Lituania si tienes más tiempo. Pero incluso por sí sola, Letonia es un planazo.
¿Has estado en Letonia? ¿Te gustó tanto como a mí? Cuéntamelo en comentarios.