Descubre la magia de Budapest con esta ruta de 4 días en la que recorrerás lugares emblemáticos de la historia y sus conocidos baños termales a la vez que disfrutas de su gastronomía.
Si estás pensando en viajar a Budapest, esta ruta es perfecta para conocer la ciudad.
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Día 1 en Budapest
El primer día por Budapest comienza con una visita guiada en el Parlamento de Hungría. Este es el edificio más grande de Hungría y la verdad que nos dejó impresionados en persona. Dentro tiene 691 habitaciones y es el tercer parlamento más grande después del de Rumanía y Argentina.
Puedes coger las entradas a través de su web oficial y puedes escoger en qué idioma quieres que te hagan la visita, pero recuerda hacerlo con tiempo porque se agotan muy rápido.
De aquí pasamos a ver la estatua de Imre Nagy. En 1958, Imre Nagy fue ejecutado por su participación en el levantamiento e intentó emancipar a Hungría del régimen comunista radical. Actualmente se encuentra en la plaza Mari Jászai.
Bajando por el mismo Parlamento llegamos a la Plaza de la Libertad. Aquí encontrarás diferentes monumentos, pero los que más llamaron nuestra atención fueron el Banco Nacional, el Monumento al Ejército Rojo y el Monumento a las Víctimas de la Ocupación. Cuando visites el Monumento a las Víctimas de la Ocupación, fíjate en su base y en todo lo que se ha ido dejando. La comunidad judía dice que este monumento solo intenta blanquear al gobierno húngaro y su implicación con la Alemania Nazi y el Holocausto.
Teníamos hambre por lo que fuimos directos a comer en Meatology, una hamburguesería que nos encantó y que repetiríamos días más tarde. Tienes que probar su salsa picante, ¡si te atreves!
De ahí fuimos a ver el Monumentos de los Zapatos a la Orilla del Danubio y, de aquí, fuimos paseando por el Danubio hasta el Puente de las Cadenas. No lo pudimos cruzar porque estaba cerrado por obras, de todas maneras, mira si ahora pueden cruzas los turistas ya que te pueden multar si lo haces.
Nos acercamos a la Basílica de San Esteban que se encuentra justo al lado de la hamburguesería. La entrada es gratis por lo que entramos a echar un vistazo. Dentro se encuentra la mano de San Esteban, que hay que pagar para ver, pero si te quedas un rato seguro que alguien mete dinero para verla y lo haces de gratis, como nosotros.
Por último, paseamos por la calle Vaci Utca y visitamos el Café Gerbeaud por fuera, no entramos porque nos pareció muy caro y para nosotros no valía la pena y por fuera pudimos verlo bien.
Para terminar el día, nos dimos una vuelta por Szimpla Kert para ver cómo es un bar en ruinas y nos fuimos a cenar a Bors Gasztrobar, un sitio muy pequeño pero que tiene unas sopas y unos bocadillos muy peculiares y riquísimos.
Día 2 en Budapest
Empezamos el día en el Mercado Central, que no nos gustó mucho, nos pareció un mercado bastante pequeño y que no tenía buenos precios. Creemos que hace años sí que valía la pena y había restaurantes para comer a buen precio, pero actualmente no es así y parece más una trampa para turistas en la que un plato combinado te puede llegar a costar 20€. Las tiendas de souvenirs eran todas iguales y los productos no eran de calidad.
De aquí nos acercamos al Puente de la Libertad, pero estaba cerrado por obras, sí, en este viaje nos tocaron muchas obras y bastantes cosas cerradas, así que decidimos subir a la Colina Gellért para ver la Estatua de la Libertad, que… ¡sorpresa! También estaba en obras, pero como es tan alta pudimos verla bien, además que el camino de la colina es muy bonito porque vas viendo todo Budapest desde arriba y no es complicado de subir.
En la colina también se encuentra la Cueva Gellért con una Iglesia excavada en roca, preciosa. A nosotros nos encantó ya que nos pareció algo muy diferente a lo que habíamos visto, te la recomiendo si vas a estar por la zona, si vas a subir solo para la Iglesia y vas justo de tiempo, quizás puedas emplear el tiempo en otra cosa.
Desde la misma colina vimos el Balneario Gellért que no visitamos porque teníamos entradas para los Baños Szechenyi, pero te recomiendo que antes de elegir eches un buen vistazo por internet a opiniones y qué ofrece cada uno, porque quizás uno te guste más o se adapte más a lo que prefieres. Lo de los baños y Budapest es un mundo, por eso te dejo un artículo con los Mejores Balnearios de Budapest para que puedas elegir cuál visitar, ¡o visitarlos todos!
Siguiendo en la colina visitamos la Ciudadela, el punto más alto de la ciudad, donde encontrarás un bunker de la Segunda Guerra Mundial y un bonito mirador. Fuimos bajando y terminamos de visitar esta zona con el Monumento a San Gerardo que, según dicen, fue a Hungría a evangelizar y los nativos los terminaron arrojándolo por Gellért metido dentro de un barril.
Nos bajamos de la colina para ir a comer, aunque luego subiríamos, pero queríamos ver lo que nos quedaba más al anochecer. Budapest se pone muy bonito de noche con una iluminación preciosa.
Con las energías recargadas, subimos a ver la Galería Nacional Húngara y el Castillo de Buda. Te lo recomiendo ver tanto por el día como por la noche, de día verás todos los detalles del castillo y por la noche apreciarás esa magia que se respira con las luces y el estilo gótico de los edificios.
Terminamos cenando en Bors Gasztrobar de nuevo porque queríamos probar nuevas sopas.
Día 3 en Budapest
Hoy te aconsejo madrugar para visitar el Bastión de los Pescadores. Esta zona se llena de turistas y si madrugas mucho podrás visitarla prácticamente solo. Esta zona es la que más nos gustó y nos impresionó, no nos lo esperábamos tan bonito y fue una grata sorpresa.
Las 7 torres que componen el Bastión de los Pescadores se refieren a las 7 tribus que fundaron Hungría. Además, podrás encontrar la estatua de Esteban I a caballo y la Iglesia de Matías, la iglesia católica más famosa de Budapest con un estilo neogótico que te dejará con la boca abierta.
De aquí nos fuimos a ver Isla de Margarita, una isla que se encuentra entre Buda y Pest y que actualmente es el parque más grande de Budapest. Para recorrerla completa te recomiendo alquilar una bici o ir en tren turístico. Nosotros, al ser noviembre, decidimos ir andando tranquilamente y ver lo que más nos interesaba porque no íbamos a estar mucho rato, ¡no veas qué frío hace en Budapest!
En Isla Margarita visitamos la Torre de Agua, el Pozo con Música, la Fuente con Música, el Monumento de la Unificación de Buda y Pest, los Jardines Japoneses y el Mini Parque Zoológico porque leímos que era más un refugio para animales que habían llegado heridos.
De aquí nos fuimos a comer a Comme Chez Soi que habíamos leído muy buenas críticas. Una vez ahí, la comida no estaba mal, pero es caro para lo que ofrecen y descubrimos que tienen tan buenas críticas porque te invitan a muchas cosas: a un aperitivo, a un postre… Pero los platos no son nada del otro mundo y es caro para ser Budapest.
De aquí nos fuimos por la Avenida Andrassy, llena de tiendas, a la Plaza de los Héroes que nos impresionó mucho tanto por la grandeza de las estatuas como por la vida que tenía con músicos en directo.
Pasamos un rato sentados disfrutando del monumento y nos acercamos a los Baños Szechenyi. Para esto te recomiendo comprar la entrada por Internet, así no tienes que hacer tanta fila y pasarás más rápido, aunque siempre hay gente.
Fuimos antes de anochecer para poder vivir la experiencia tanto de día como de noche y ¡fue muy divertido! Nos llevamos nuestras toallas, chancletas y bañador y pasamos un rato muy diferente disfrutando de la diferencia de temperatura de Budapest en noviembre, unos 10º, a los 38º de las aguas termales.
Al salir de los baños ya era de noche, por lo que nos dimos un paseo por el Parque Varosgilet, o Parque de la Ciudad, uno de los primeros parques públicos que se crearon en el mundo. Aquí, si vas en verano, te animo a pasear tranquilamente y visitar el lago donde puedes pasearte montado en barca. En invierno el lago se convierte en una pista de patinaje, pero nosotros fuimos cuando todavía no estaba montada.
En este mismo parque se encuentra el Castillo de Vajdahunyad, un castillo que se construyó con madera y cartón porque era una obra temporal, pero tuvo tanto impacto que terminaron construyéndolo con ladrillos y piedras. Actualmente es el Museo Real de Agricultura de Hungría.
Una vez visitado nos fuimos a cenar a Local Korner, una pizzería en la que te puedes crear tu propia pizza con los ingredientes que quieras.
Día 4 en Budapest
Nuestro último día en Budapest comienza visitando el Cementerio Kerepesi, el más grande de la ciudad. Como te conté en el post de mi ruta de 10 días por Italia, me gusta mucho, si el tiempo lo permite, visitar los cementerios de las ciudades a las que voy. En este podrás encontrar personalidades como Lajos Batthyány, Ferenc Deák y Lajos Kossuth, fundadores de Hungría. Además, llama la atención la cantidad de esculturas comunistas que encontrarás, ¡había hoces y martillos por doquier!
Las tumbas de los líderes más destacados del movimiento comunista están teñidas de negro y ostentan una prominente estrella roja en su parte superior.
Después de visitar el cementerio nos empezó a llover, así que aprovechamos para ir a la Casa del Terror, que abre de martes a domingo de 10:00 a 18:00 con un precio de unos 7€.
Aquí podrás aprender de ambos lados de la historia y conocer qué ocurrió con los húngaros que fueron víctimas tanto del régimen nazi como del régimen comunista. A nosotros nos gustó mucho porque nos interesa mucho la historia y porque ves las cosas desde un prisma desde el que no estás acostumbrado a ver.
De aquí nos fuimos a comer, repitiendo en Local Korner, y nos tomamos un kürtőskalács, el dulce más típico de Hungría y que ¡está de muerte! Lo tienen solo con azúcar o con muchos toppings, nosotros probamos el típico y nos encantó.
Mientras paseábamos comiendo nuestro dulce, nos acercamos a la Gran Sinagoga, la segunda más grande del mundo. En la Segunda Guerra Mundial, los nazis transformaron los alrededores de la sinagoga en un gueto judío, y más tarde lo convirtieron en un campo de concentración. Los cuerpos de los judíos que murieron de hambre y frío se encuentran en el cementerio de la Gran Sinagoga. Además, en el mismo patio donde está el cementerio, se encuentra el Árbol de la Vida, una escultura de un sauce llorón del que cada hoja tiene grabado el nombre de cada judío asesinado por el Holocausto.
Por último, nos pasamos por la Ópera, pero no entramos, simplemente la vimos desde fuera. Se pueden hacer visitas guiadas, pero para nosotros no nos valía la pena, ya habíamos visitado la de Viena y está no nos llamaba la atención por dentro.
Por último, le di una sorpresa a Jose y visitamos el Flippermúzeum, o Museo del Pinball, un sitio muy peculiar pero muy divertido y que, para nosotros, se convirtió en una de las actividades más divertidas que hacer en Budapest. Una cueva con una colección de más de 140 máquinas de pinball y de juegos de arcade. Entras pagando una entrada y puedes quedarte el tiempo que quieras, nosotros estuvimos horas probando los diferentes pinballs y jugando a juegos juntos; es más, entramos de día y ¡salimos de noche!
Esta es nuestra ruta elegida para pasar 4 días en Budapest y ver lo que más nos interesaba, pero te animo a que hagas la tuya propia, cambiando cosas y eligiendo otras actividades que te interesen más.
Entre algunas de las actividades que puedes visitar se encuentra el Memento Park, la Cueva Pálvölgyi, hacer un Crucero por el Danubio o visitar el Museo Palinka.
¿Has estado en Budapest? ¿Qué es imprescindible para ti en la visita a esta ciudad?
Budapest es de mi ciudades favoritas!!!!!! Este verano intentare volver 🙂
Hola Clau,
Budapest es espectacular. Es una de las ciudades más bonitas que he visto, ¡sobre todo de noche!
Espero que puedas volver este verano. Si es así, escríbenos por aquí qué cositas has visto nuevas para apuntarlas para un futuro viaje.
Un saludo!